jueves, 6 de octubre de 2011

Nadie está libre de meter la mano (o de que le metan mano)

Viene esto a cuento de la que se está liando con la llamada "Operación Campeón", que ha puesto en el punto de mira a tres personajes: Cobián (PP), Blanco (BNG) y Pepiño Blanco (PSOE) Mientras que los dos primeros, diputados en el Parlamento Gallego, han presentado su dimisión como tales, para que no digan que se escudan el el Acta para eludir sus presuntas responsabilidades, el inefable Pepiño niega y amenaza, pero no dimite. ¡Faltaría más! ¡Aquí, los únicos que tienen que dimitir son los "corrutos" de los otros partidos!


Este sujeto, personajillo o lo que sea, no se ha dado cuenta aún (porque no para de mirarse en el espejo el apaño que le hicieron en la cara) de que le ha pasado como a San Pedro: "Antes de que acabe la Legislatura, tendrás que negar tres veces". Y así ha sido. Primero, con Villa Pesoe, negando que hubiera obtenido trato de favor para la adquisición del casoplón con vistas a la ría. ¡Ja! Y el sujeto, callado...
En segundo lugar, cuando doña Espe le sacó los colores en público, a cuenta de la escolarización de sus hijos en un centro privado (él, defensor a ultranza de la enseñanza pública... para los demás, of course) "porque no había centros públicos bilingües en Las Rozas". Respuesta de doña Espe: No uno, ni dos, ¡siete! Y el sujeto, callado...
Y en tercer lugar, ahora, con los supuestos 400.000 "pavos" que presuntamente habría recibido, por sus "gestiones favorables" hacia un empresario gallego. Y el sujeto, amenazando con acudir a los tribunales, pero sin ir (no sea que lo trinquen y ya no salga, claro)


Semejante individuo jamás debería haber sido nombrado ministro, eso es cosa sabida. Pero que, además, esté en el punto de mira, y el Bobo Solemne no lo ponga de patitas en la calle, da idea de la catadura moral de ambos. ¡De ambos!


Por cierto, que los balones centrados hay que rematarlos: El "pacifista" enemigo de los Estados Unidos, ése que no se levantó al paso de su bandera, ahora se descuelga entregando Rota en bandeja de plata para el despliegue del Escudo Antimisiles (algo que era malísimo, seña de identidad del imperialismo yanqui y no sé cuántas gilipuerteces más, típicas del pijiprogrerío oficial) Pues ¡hala!, ya tenemos misiles para jugar un ratito. Igual es que se los pidieron las góticas, y claro, cómo le va a negar algo a sus niñas...


Volvierndo al tema central del asunto, Pepiño, sólo añadiré una cosa: por tercera vez te han pilado con el carrito del helado. Por higiene, por decencia, ¡por lo que más quieras!, DIMITE o QUE TE CESEN, pero ¡YA!

No hay comentarios:

Publicar un comentario