Y muy bien que me parece... Dejando de lado la calidad de su obra, irregular como promedio, consideramos que este señor jamás obtendrá un Goya (se lo merezca o no), en tanto no tenga las santas narices de reconocer, en público, con cámaras, luz y taquígrafos, que es un sectario, y un bocazas. Por eso, y porque ha dejado más cadáveres en su camino que Tarantino en todas sus películas juntas, no le perdonan, ni le van a perdonar jamás, pero que jamás, que sea el director que más premios y reconocimiento ha obtenido fruera de España. Será porque no le tienen calado, como aquí, o porque las subvenciones de Cultura llegan más lejos de lo que se piensa.
Lo que sí me alegra es que hayan obtenido premio las personas que sí han dado el callo, aunque alguno hubo que encontró un duro oponente y no se lo pudo llevar. Claro que tampoco está mal el reparto, que luego algunos se creen que son alguien...
En fin... Otro año será, Pedro.