martes, 27 de septiembre de 2011

Derechas e izquierdas (y viceversa)

Me llega un correo en el que, con cierta gracia y mucha mala baba, "alguien" se ha puesto a enumerar las características de la gente de derechas y de la gente de izquierdas, con relación a determinados temas de más o menos actualidad. Como la cosa tiene su miga, empiezo por reproducir la lista de las comparaciones:

¿CÓMO SABER SI UNO ES DE IZQUIERDA O DE DERECHA?
Cuando a un tipo de derecha no le gustan las armas, no las compra.
Cuando a un tipo de izquierda no le gustan las armas, quiere prohibirlas.
Cuando a un tipo de derecha no le gustan los toros, no asiste a la plaza.
Cuando a un tipo de izquierda no le gustan los toros, intenta prohibirlos.
Cuando a un tipo de derecha no le gusta el tabaco, no fuma.
Cuando a un tipo de izquierda no le gusta el tabaco, no descansa hasta vetarlo.
Cuando un tipo de derecha es vegetariano, simplemente no come carne.
Cuando un tipo de izquierda es vegetariano, quiere hacer campaña contra los productos a base de proteína animal.
Cuando un tipo de derecha es homosexual, vive tranquilamente su vida como tal.
Cuando un tipo de izquierda es homosexual, hace escándalo para que todos lo respeten.
Cuando un tipo de derecha es perjudicado en el trabajo, reflexiona sobre como salir de dicha situación, y actúa.
Cuando un tipo de izquierda es perjudicado en el trabajo, levanta una queja y hace huelga contra la discriminación de que fue objeto.
Cuando a un tipo de derecha no le agrada un programa de televisión, simplemente la apaga o cambia de canal.
Cuando a un tipo de izquierda no le agrada un programa de televisión, demanda judicialmente al canal del programa que no le gusta.
Cuando un tipo de derechas es ateo, no va a la iglesia, ni a la sinagoga ni a la mezquita, y el domingo o sábado... lee el diario, y hace fila para comprarlo, con quienes vuelven de la iglesia.
Cuando un tipo de izquierda es ateo, no quiere ninguna alusión a Dios en ninguna parte, en ninguna esfera pública, y reclama contra las religiones (salvo contra el islam).
Cuando un tipo de derecha tiene problemas, trabaja más, intenta pagar lo más posible sus deudas, y ahorra.
El de izquierda le echa la culpa al gobierno (si es de derecha), a los empresarios, a la burguesía, al Estado, al capitalismo, a la globalización, al papá, a su mamá, a su raza, al gato y al bombero.
 
Cuando un tipo de derecha, lee este mail, se ríe, y lo reenvía a sus amigos...
El de izquierda se enoja, ¡e insulta al que se lo mandó! 

Y como la cosa bien merece algún que otro comentario, en lo próximos días intentaré desgranar estas afirmaciones, y comentarlas a los ojos de la actualidad más reciente. Y, en algunos casos, puede que se vea que el redactor original tenía razón, y en otros puede que no tanta. En cualquier caso, esto está abierto al debate, que es lo que verdaderamente enriquece.

Por cierto: el original no incorporaba tanto colorín, pero me ha parecido que así se resaltaba mucho mejor la diferencia. En el próximo apunte, ¡toros!

miércoles, 21 de septiembre de 2011

¿Crisis? ¿Qué crisis?

Les ruego que me disculpen por parafrasear el título de aquel magnífico disco de Supertramp (36 años, y parece que fue ayer), pero es que algunas cosas vienen hechas.

Me explico. Uno de mis corresponsales, allende los mares, tiene por costumbre enviarme las cosas curiosas que encuentra cuando revisa diariamente el BOE. Y me envió esto hace unos días: "Anuncio de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, Real Casa de la Moneda, por el que se convoca procedimiento abierto para el suministro y distribución domiciliaria de los lotes de navidad para empleados, en la Comunidad de Madrid y la provincia de Burgos", BOE nº 184, de 2 de agosto. Sección V, Anuncios. Si alguien quiere echar un vistazo, ésta es la URL:.http://www.boe.es/boe/dias/2011/08/02/pdfs/BOE-B-2011-26034.pdf

Es decir que, con la que está cayendo, en la Casa de la Moneda se permiten el lujo de sacar un concurso por el que se van a gastar casi tres cuartos de millón en lotes navideños para sus empleados. Cosa que, como todo el mundo sabe, es absolutamente esencial para sacar al país de la crisis, no vaya a entrar en barrena también el sector turronero.

¡Qué poca vergüenza tienen! No voy a discutir el "derecho" que puedan tener los empleados de la FNMT a recibir su cesta todos los años. Pero ese mismo  "derecho" lo tenían otros muchos empleados, públicos o privados, y la crisis se lo llevó, como tantas otras cosas. Claro que, bien pensado, parece que en este organismo oficial aún no se han enterado de los tiempos que corren. O sí se han enterado, pero les trae al fresco. Y no sé qué es peor: si el ser tonto, o el hacérselo, pero llevándoselo crudo igualmente.

¿Se imagina alguien que, de repente, a todos los Ministerios, Organismos Oficiales, Empresas Públicas, Subsecretarías, etc., les diera por hacer lo mismo? ¿En qué iba a quedar el presupuesto disponible -poco o mucho- hasta fin de año? ¿Qué se iba a encontrar quien entre después del 20 de noviembre? Telarañas, en el mejor de los casos. Pero, y no me cansaré de repetirlo, "el dinero público no es de nadie" (Doctrina Calvo), y así nos va... mos a quedar: con una mano delante y la otra detrás.

Ignoro si esto llegará a alguien con poder suficiente para parar el dislate. Espero que así sea. Por mi parte, yo he hecho todo lo posible porque sea conocido, incluso a nivel político y sindical. Si alguien quiere, o puede, hacer algo, que lo haga ya, porque esto no puede seguir así. Y, no lo olvidemos, no deja de ser munición para todos aquellos que quieren meterle mano -económicamente hablando- a nuestro país. ¿O es que se piensan que esto no lo han visto en Bruselas?

Addenda del 22 de septiembre: Rebuscando, he encontrado una imagen del disco de Supertramp, y no me puedo resistir a insertarla en el post. Cualquier parecido con la realidad actual NO es pura coincidencia...

jueves, 15 de septiembre de 2011

Vuelta a la rutina

Pues sí, éste se ganó un buen mordisco ayer, por abusón. ¡Pues no va y me dice que tiene que escribir una nota urgentemente, y me aparta del teclado! ¿Pero qué se habrá creído? A la próxima, en vez de apuntar a las canillas, tiraré un poco más arriba... ¡se va a enterar!

A lo que iba, que me embalo. Lo que estaba contando cuando me interrumpieron tenía que ver con que, de nuevo, volvemos a lo de siempre, aunque los Ellos pequeños aún no han comenzado (y lo de pequeños tiene que ver con la edad, no con el tamaño; todavía me acuerdo de cuando le gruñía a pequeño Él, porque yo estaba por delante en la manada... ahora ni se me ocurre, por si las moscas) sus "clases", como las llaman. Eso que para mí se convierte en mañanas de aburrimiento total, de estar solo, de dormir. Lo malo es que, cuando vuelven, dicen que están cansados, y entonces no quieren jugar conmigo, que estoy descansadísimo.

Por eso me gusta tanto eso que ellos llaman "vacaciones" o "finde", porque los tengo más o menos enteritos para mí, y juegan conmigo, y los paseos son más largos, y todo eso que durante los días "normales" no podemos hacer. Así que aquí me tenéis, esperando que llegue el próximo viernes (¿cuándo es eso? para mí todos los días son iguales) y empecemos a jugar otra vez.

P.S.: Me parece que este finde no va a ser tan divertido, porque les he oído hablar ya varias veces de "baño", y eso no me gusta tanto...

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Hospitales: cuanto más lejos, mejor

Esto me va a costar un mordisco, pero correré el riesgo.

Me pregunta privada/públicamente El Trapero por mi opinión acerca de los hospitales públicos con gestión privada... Difícil pregunta, ¡pardiez!, puesto que, si me guío por mi experiencia (relativamente escasa, a Dios gracias), jamás he visto la "gestión privada" por ningún sitio. Cuando he tenido que visitar un servicio de Urgencias hospitalarias he sido atendido por los mismos sanitarios que cualquier otra persona, y no he podido percibir nada distinto. Y cuando he tenido que ser atendido por un determinado Servicio, o le ha tocado a algún familiar o amigo, tampoco he notado cambios.

Si me guío por lo que se dice, se escribe, se comenta... creo que mi opinión va por la vía de los hechos probados, no de los rumores, los comentarios o las maledicencias partidarias. Me explico: YO no tengo constancia, porque no lo he visto por ningún sitio, de que la gestión de un determinado hospital público (me da lo mismo La Paz que el Henares, El Escorial que Sureste, el Rosell que Cruces) haya sido entregada a una empresa. Lo cual no quiere decir que niegue su existencia, solamente que yo no lo he visto. SÍ tengo constancia de que el trato que hemos recibido mis familiares, o yo mismo, ha sido exactamente igual antes, con la gestión pública cierta, que ahora, con la gestión privada posible. Y no tengo más que añadir.

Bueno, una cosa sí: Reconozco que me pone un poco de los nervios el que gran parte del gasto sanitario (puede que no la más importante, pero gran parte) esté dedicada a la atención de personas cuya cotización cierta a la Seguridad Social es harto "evanescente", y en igualdad de derechos, si no más, que los contribuyentes habituales. Y no me refiero a los que por desgracia, están en paro, sino a los otros... Y no digo más, que se me entiende todo.
Y aquí lanzo la pregunta del millón: Si realmente la gestión de los hospitales públicos estuviera en manos privadas, ¿no buscarían el beneficio por encima de todo? ¿Atenderían a todos los indocumentados que son atendidos diariamente? Me da el pálpito que no, pero no lo sé todo, ni estoy en todas partes, así que invito a los lectores a que me ilustren...

Por último: Si la gestión es eficaz, me da lo mismo que sea pública o que sea privada. Pero siempre que no cueste un céntimo más la una que la otra. Para mantenidos, ya tenemos a los sindicatos.

La que se aproxima

Iba a titular con otra palabra, pero recordé a tiempo que el título de la entrada iba a coincidir con el nombre de una serie (de Tele5, creo) y no quiero tener problemas por derechos de autor, que hay mucho cejatero suelto por ahí...


Viene esto a cuento de toda la que se está montando de cara a las próximas (lástima que no inminentes, pero todo se andará) elecciones. De la que se está montando, y de la que están montando los de siempre, ahora que ven más próximo el que pueda entrar un gobierno que los ponga donde merecen (en la calle, preferentemente) Por partes:


1. En la Comunidad de Madrid, entre "Tomás y no digo más" y los sindicateros de guardia, han montado un follón tremendo a cuenta de si dos horas más, dos horas menos de dedicación en la enseñanza pública. Los voceras de turno, alentados por los que están por encima de ellos, se hacen cruces con el asunto, "olvidándose" de mencionar que lo que les han dicho (o impuesto, que el que paga, manda) es que cambien la dedicación de dos de sus horas laborales semanales. Resumiendo: Jornada semanal normal: 37,5 horas. Dedicación docente para impartir clases: 18,0 horas. Dedicación al resto de actividades docentes (tutorías, exámenes, reuniones...); 19,5 horas. Eso, hasta este curso, en el que el tiempo de clases pasa a ser de 20,0 horas, y el tiempo dedicado al resto de actividades pasa a ser de 17,5 horas. ¿Aumento de jornada semanal? Ninguno. ¿Aumento de sueldo? Sí, aproximadamente 75 euros mensuales, según varias informaciones publicadas. Es decir, van a cobrar más por trabajar las mismas horas (aunque el trabajo no sea exactamente igual, ciertamente) ¿Cuál es el problema? Que dentro de dos meses hay elecciones, y tienen que conseguir "como sea" que no gane el PP, que a muchos se les acaba el pesebre. ¿Cuál es el otro problema? Que es posible que no todos/todas sean capaces de estar esas dos horas más presentes dentro de las aulas, ellos/ellas sabrán por qué. Y no digo más.


2. Curiosamente, los cejateros (aquellos que tan pomposamente se denominaron "PAZ" hace casi 4 años, apoyando al Bobo Solemne que les llenaba el pesebre) han salido en apoyo de los profesores (como si les importaran) y de la enseñanza pública (como si todos ellos llevaran a sus hijos al colegio de la esquina, vamos) Flaco favor le están haciendo a la causa...


3. Curiosamente también, hay un sindicato que, si bien no parece estar de acuerdo con la medida, se muestra comprensivo con el asunto, dada la actual situación que padecemos. Minoritarios como son, solamente reciben atención por parte de los medios menos masivos...


4. Por otro lado, ayer escuché una noticia que casi me hizo levitar: El gobierno balear (del PP, of course) ha decidido retirar las subvenciones y prebendas a los sindicatos, de manera que, ahora sí, van a tener que vivir de sus medios, todos en un solo local (y no como antes, que cada grupo tenía su oficina) y no a costa del contribuyente. ¡Bravo por el Sr. Bauzá! Lo que habrá que ver es cuánto tardan en montarle una huelga general a cuenta de lo que sea (el exceso de guiris en las islas, por ejemplo)


5. En otro orden de cosas, las ratas siguen abandonando el barco del (presunto) delincuente. Ni Cristina, ni Pepe, ni Manuel, ni Miguel, ni Elena. Carmeta no sabe, no contesta (aún), pero será difícil que olvide cómo fue apartada del camino, y estará esperando la ocasión de lanzarse a la yugular del sujeto. Eso sí, a Pepiño (alias "el corruto": no es fácil olvidarse de Villa Pesoe con cinco millones de parados) no se lo quita de encima no con aceite hirviendo... ¡Incluso se permite el lujo de pedirle en público que vuelva a nombrarle ministro de lo mismo! Y Valeriano, encantado de haberse conocido, dando palmas con las orejas porque casi seguro que va a poder vivir otros cuatro años a costa del contribuyente. Y alguno hay que está indeciso, esperando la magnífica oferta empresarial (¡faltaría más!) que le permita apartarse con elegancia de la quema que viene...

6. Para terminar con las curiosidades, ayer mismo hubo una charla/alocución de González (Felipe), en la que retaba a los dirigentes de la UE a coger el toro por los cuernos, y unas cuantas lindezas más. A TODOS los dirigentes actuales de la UE. ¿Venganza gitana en contra del que se va, y en contra del que se quiere quedar? Todo es posible, con este sujeto...


Y hay más, mucho, mucho, mucho más. Pero esto lo dejaremos para siguientes entregas.


P.S.: Mi alter ego perruno me ha amenazado muy seriamente con tirarme un viaje si no le cedo el teclado, así que dejaré que la siguiente sea suya. ¡Todo sea por la convivencia pacífica!

miércoles, 7 de septiembre de 2011

La crisis y los funcionarios (y viceversa)

Hoy es un día de esos que te lo dan hecho, y hay que aprovecharlo. Primero, porque solucionas el papelón. Segundo, porque ayudas a difundir algo que, de otra manera, puede que tarde tiempo en ver la luz. Y tercero, porque soy parte implicada en el asunto, y me corresponde, en mi ínfimo porcentaje de participación, contribuir a la causa.

La cosa es tan simple como que me han enviado un correo con un enlace, en el que se puede leer la respuesta de una organización de funcionarios a tanta maldad y mentira que se ha vertido en contra de ellos, de nosotros, de todos, Y así, aparte de haber difundido enlace y texto a mis contactos electrónicos, he pensado que también debía hacer lo propio con mis otros contactos, los más inmateriales. Porque se nos está machacando de mala manera (como si la crisis fuera culpa nuestra), y creo que ya está bien. Así que aquí va el texto. El "manifiesto" es un poco largo, pero creo que merece la pena dedicar unos minutillos a su lectura. Y si alguno de mis lectores tiene a bien difundirlo entre sus contactos, será de agradecer. ¡Va por ustedes!

El enlace es el siguiente: 

Funcionarios y crisis

La crisis origina respuestas de todo tipo. Aquí tan sólo queríamos dar una réplica a quienes nos llaman privilegiados y abogan por la eliminación del carácter inamovible de nuestra condición funcionarial, en la esperanza de que aprendan algo y, en especial, que para opinar con rigor hay que saber un poco.
1) Frente a quienes hablan de privilegios de los funcionarios, posiblemente como justificación de la necesidad de aplicar el despido en la Función Pública, se ha de subrayar la importancia de asegurar la objetividad y la independencia de quienes han de tener a su cargo la gestión de los asuntos públicos. El sistema de acceso a través de la oposición es una pieza esencial a tal fin, pero ni mucho menos el único: el trabajo en la Administración lo hacemos los funcionarios, eso sí en un entorno que los políticos tratan de tomar como botín, en el que los funcionarios hacemos el trabajo y otros tantos miran.

La inamovilidad funcionarial es una garantía para el ciudadano. Si los funcionarios pudiéramos ser despedidos nadie se prepararía oposiciones tan fuertes como la de administradores civiles del Estado u otras de grupo A1 de la Administración, o las de jueces, o registradores ni notarios, entre otras. No hay sistema más liberal de elección, de libre concurrencia y de competencia que unas oposiciones.
En las oposiciones no sólo se demuestra lo que se sabe, y en competencia con otros que han estudiado tanto como tú. No se juzga al opositor sólo por sus conocimientos memorísticos, sino también por su temple, capacidad de esfuerzo y superación. No hay nada en el mundo de las empresas privadas que sea equiparable. Por eso muchos de estos profesionales son recibidos en la empresa privada en los mejores puestos, mucho mejor retribuidos que lo hace la Administración.

La inamovilidad supone independencia. Es esencial para mantener la objetividad transparencia y buena gestión de los fondos públicos. Para poder decir no a los políticos en su ingerencia política en la vida administrativa. ¿Se imagina lo que sería de la gestión de los créditos públicos si el Subdirector General de Gestión Financiera de un Ministerio fuera elegido por el partido de turno? ¿Se imaginan qué será la Administración si no hubiera un funcionario al frente de los departamentos de Recursos Humanos? ¿Se imaginan qué informes jurídicos o que informes de fiscalización de expedientes de contratación se harían si esos puestos los eligieran entre miembros del partido? Porque eso sería lo que ocurriría y no otra cosa.

La gestión de la Administración no es sólo de los cuerpos superiores o A1, sino también de los funcionarios de los cuerpos del grupo A2 –antiguo grupo B- y también de muchos administrativos. La inamovilidad en todos los niveles evita la politización y acabar con ella no conlleva ninguna ventaja para España. Ya se demostró en el siglo XIX con las cesantías. Ni los funcionarios tenemos que ser los paganos de esta crisis, ni con estas medidas la arreglarían. ¿Cómo se explica la bajada de nuestras retribuciones y que los gastos de personal no hayan disminuido?

2) La inmensa mayoría de los sistemas de función pública en el mundo no aplican sistemas de despido ordinario para sus funcionarios. Algunos como los sistemas anglosajones han moderado sus posiciones enormemente en este sentido. Realmente, todos los sistemas de Función Pública en el mundo se han ido mezclando y componiendo de manera que ya no existen sistemas puros. Así los americanos desde la Administración Carter establecieron dos grupos de funcionarios a los que se daba una especial protección, eso sin mencionar el carácter vitalicio de algunos de sus jueces. En el sistema británico, al margen ahora de las diferencias jurídicas entre el sistema español y el inglés de Función Pública, dentro de los funcionarios británicos –que tienen fama de ser los más estables de Europa- se diferencian en su estabilidad si son funcionarios del Estado, funcionarios locales o ejercen sus tareas en las empresas públicas. La función pública estatal depende de la oficina del Primer Ministro para garantizar su independencia. Los empleados públicos británicos que pueden ser despedidos en los próximos 4 años ocupan en su mayoría puestos de asesores, puestos en las empresas públicas y en los municipios.

3) España en la ley de medidas urgentes para la reforma de la función pública de 1984 copió parte del sistema británico. Así, la administración española divide sus puestos entre los que se destinan a asesores que se cubren rara vez por funcionarios y casi siempre por miembros de los partidos políticos; puestos cubiertos por personal laboral, contratado, en principio, bajo el régimen laboral común a todos trabajadores españoles; y puestos destinados a funcionarios. El número de funcionarios no llega al 50% de los empleados públicos españoles. Y eso sin contar aquellos que fueron contratados como interinos, normalmente gracias a poseer el carné del partido correspondientes, y luego por arte de magia se convierten en funcionarios (sin superar nuestras oposiciones, faltaba más). La situación actual en el ámbito de las Administraciones Públicas pone de relieve por sí sólo el incumplimiento de la Ley en el sistema de reclutamiento de los empleados públicos de la Administración, y la politización a la que están sometidas nuestras Administraciones.

4) El exceso del número de empleados públicos no es más que un síntoma de un mal mayor: la politización, la falta de sistemas de control de la actuación de nuestros políticos, la carencia de unas estructuras administrativas estables y de un sistema selectivo más rígido.

Precisamente la inclusión de sistemas semejantes al británico en la selección ha creado estos problemas. La mejor solución sería tener cuerpos de funcionarios con habilitación nacional que dieran cobertura a las tres administraciones. Que se ingresara por oposiciones difíciles, organizadas por la Administración General del Estado, acordes con las necesidades de la gestión administrativa.

Si nuestros políticos no pudieran nombrar a los amigos para que tengan un cargo de por vida, les seríamos aún más molestos, pero el funcionamiento de la Administración sería mejor y mucho más barato.

5) Estos privilegiados que somos los funcionarios, ya hemos recibido una bajada de sueldo considerable y a pesar de ello trabajamos exactamente igual que antes, por muy indignados que nos sintamos.

6) Nadie duda de que hay muchos problemas que resolver, que las cosas podrían hacerse mejor pero tal y como están las cosas en este momento en la Administración el hecho de que se siga gestionando con un mínimo de orden es una milagro que hacemos los funcionarios todos los días.

Sin Administración independiente no podría haber Estado, y sólo quedarían mafias. Y no puede haber Administración independiente sin funcionarios profesionales, inamovibles, bien formados y también bien pagados. Hoy que se discute lo que pueden gastar las Administraciones, es evidente que no pueden mantener su coste actual, y para ello es esencial la implantación de un modelo riguroso de función pública basado en la profesionalidad, el mérito y la capacidad, y no en ese botín en que se ha convertido la Administración, y no sólo ya para ocuparla sino para conseguir subvenciones y contratos de los cuales los ciudadanos sólo conocen un mínima parte, pero que carecen de toda lógica, sea económica o social.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Acerca de los despilfarros "que no son de nadie"

Nuestro buen amigo JJ, desde las islas, nos envía el enlace a un blog que merece la pena "muy mucho" (según expresión popularizada por "el Butanito" y hoy de nuevo en boga; ¿que quién es el Butanito? Wikipedia, please..), y que desde aquí recomiendo: http://dfc-economiahistoria.blogspot.com/

Aunque bastante tenemos con lo nuestro, es posible que de vez en cuando nos demos un garbeo por allí, por si podemos aportar alguna cosilla. La última (por el momento) entrada hace una disección muy amplia de lo que ha sido la historia del pelotazo político-económico en los últimos años y, con más de 100 comentarios (qué envidia me da), me atrevería a calificarlo de "tema candente". Pero lo mejor es que los comentarios agrandan, amplían y completan el asunto, hasta darle la dimensión que tiene (monstruosa, por cierto)

Pues eso, que recomendado queda. ¿Que quién es el autor? No tengo el gusto de conocerle, pero me gusta cómo escribe, y eso es lo que importa, en este momento.