Despepitante. Alucinante. ¡Acojonante! (con perdón) Hilarante. Nada edificante. Increíblemente cargante.
Es como cabe definir, según los momentos, al Debate sobre el Estado de Zapatero (no de la Nación) que comenzó ayer, y finalizará hoy, a Dios gracias. Porque ver semejante bodrio es para estómagos muy curtidos, o para periodistas que estén haciendo de meritorios, o para ambos casos unidos. ¡Vaya jarca!
Es que el fulano no sabe dónde está, debe pensar que en un mitin o contándole un cuento a las góticas, o es que se cree que el auditorio (y la audiencia) es absolutamente imbécil, o ambos casos a la vez, que tampoco es imposible. Ya se encarga Rubalcaba de decírselo las veces que haga falta.
Es que el fulano, además, se pone una chaqueta que le va grande, o él sube encogido, o ambas cosas a la vez (que tampoco es imposible, dada la vena esquizo que cada vez le asoma con mayor frecuencia) Aquí, su señora, la de los gorgoritos, no está muy lúcida tampoco, que digamos.
Es que, además, Mariano debe tener complejo de Curro Romero (eze toro m'ha mirao mal, y no lo mato), porque lo tuvo a tiro no menos de media docena de veces, y lo dejó escapar vivo. Y es que Mariano "arioleó" todo lo que pudo y más, y eso no puede ser, que cuando están moribundos son más peligrosos, que se arrancan y te llevan por delante ( a ti, o a 200 en los trenes, que tanto les da), o te montan una acampada en la puerta de casa... con periodistas a cientos, of course.
Es que, además, Mariano sólo tenía que echar mano del Diario de Sesiones para sacarle los colores al fulano. Pero debe ser muy trabajoso, y los becarios estarán de vacaciones, o arrioleando, que es lo que mola esta temporada -y la anterior, y la anteanterior, y la...-
Es que, como se descuide, le van a seguir echando la culpa de la crisis a la gestión del PP, y como hay mucho iletrado que solamente se cree lo que dice la tele, apañados vamos. Al final, Aznar mató a Manolete, y Mariano a Paquirri. Y si no, al tiempo.
Es que, encima, hoy toca a los nacionalistas, que siguen a la suya, y a "babosozares", aprovechando los minutos de gloria efímera que le quedan (anda, que si le toca trabajar cuando acabe la legislatura... le van a dar media docena de ataques a la vez, sólo de pensarlo), y a Rosa, que probablemente será quien diga las cosas más atinadas, pero con la mínima audiencia (penosa, ayer, la desbandada cuando comenzó a hablar Durán... respetuosos que son los chicos, vaya)
En fin, que habrá que ver cuál es la nueva hipoteca que nos deja el fulano, para conseguir que le apoye el PNV en los Presupuestos, y joder el asunto dos veces: con lo que se comprometa a darles, que se lo dará (¿Liberación de todos los presos de ETA? ¿Detención de todas las víctimas que hagan ruido?) y con los propios presupuestos, que condicionarán totalmente la gestión del nuevo gobierno, dado que no habrá quien se los crea, ni quien los haga cuadrar, ni quien pueda ejecutarlos (salvo las partidas de subvenciones a los amiguetes para compra de voluntades, que seguro que es lo único que crece)
Vamos, que estamos infelizmente jorobados. Y contando los días que faltan para darle una patada en el culo, y que se vaya de una vez a esparragar, que ya nos tiene hartos.
miércoles, 29 de junio de 2011
martes, 28 de junio de 2011
Todo sigue igual, más o menos
Y no me refiero al calor, porque en verano, ya se sabe lo que toca. Si puedes estar en un sitio fresquito, bien. Si no, sombra en cuanto puedas. Y líquido, mucho líquido (preferiblemente, agua, que es lo que realmente quita la sed, refresca e hidrata)
Me refería a las historietas que nos van inundando el panorama de actualidad: los políticos siguen haciendo de las suyas (machacar a las víctimas del terrorismo, por ejemplo); los asimilados, con o sin ceja, lo mismo (un estúpido "paseo de la fama" donde, ni son todos los que están -aunque casi, todo hay que decirlo-, ni están todos los que son), pero con factura a cuenta de Loterías del Estado, es decir, de nuestros bolsillos. ¡Con la que está cayendo, y siguen tirando el dinero!
Los deportistas, como siempre: éxito va, éxito viene, y aguantando el chaparrón de los chupacámara profesionales. bien sean directivos, bien sean políticos (a este paso, el Kun terminará en Italia, malvendido y frustrado, y se lo tendrá merecido por no plantar cara y hacer lo que le pide el cuerpo -que es no hacer caso de lo que diga su suegro, por cierto-; él sabrá...)
Eso sí, a los "medios de aborregación de masas" se les da de miedo el desviar la atención hacia cosas mucho más sublimes, como la boda de Alberto (¿a quién le importa lo que haga semejante mastuerzo?) o si va a ir representación de la Casa Real española. Total, como nos quiere tanto el gachó...
Pues eso, que todo sigue igual, y que no tiene pinta de cambiar. Zapatero sigue aferrado al cargo, aunque hace tiempo que tendría que haberlo dejado (de hecho, nunca debería haberlo cogido, pero eso es otra historia); Mariano sique "arrioleando" de lo lindo, con lo que algún día hará algo, no sé, como sonarse en público y se quedará esperando recibir una ovación por el esfuerzo; los "cayolaros" de Izquierda hUndida intentando fastidiar al PP allá donde puedan, aún a sabiendas de que cualquier sitio donde mande el PSOE está abocado a la ruina más o menos inmediata (y con ellos de palmeros, of course); UPyD, intentando no sólo ser honrados, que lo son, sino que lo parezca a todas luces y taquígrafos; los nacionalistas, a trincar, que es lo suyo desde antes de nacer, y Bildu... a vivir del cuento, que son dos días (eso sí, el cuento nos puede salir por un ojo, o los dos, o los tres, si a eso vamos)
¿Y los perroflautas indignados con todos menos con el PSOE? Pues a la suya, a montarse, ahora, unas "marchas" sobre Madrid, a ver si consiguen, no sé, que los pille una insolación o algo así (suponiendo que realmente hagan todos los kilómetros a pie, que ya lo dudo) Con lo que llega el momento de preguntarse y preguntar: ¿Quién está pagando todo este embrollo? Aparte de los comerciantes arruinados (o casi), me da que lo estamos pagando entre todos los que contribuimos con nuestros impuestos, porque si no, es imposible que un montóon de gente "sin recursos" se puedan permitir el lujo de estar más de un mes de marcheta. Y no me hablen de la solidaridad de la gente que se encuentran por el camino, que buenos están los tiempos para estas cosas... ¿Los Fondos Reservados de Interior otra vez? Al fin y al cabo, el Ministro del Interior fue Portavoz del Gobierno de los GAL, y algo aprendería del asunto entonces, digo yo.
Del Debate sobre el Estado de la Nación hablaremos en otro momento, que ahora me da la risa y retiembla todo el teclado.
Esto sólo se arregla con unas buenas elecciones, ya, ya mismito, mejor convocadas hoy que mañana.
Me refería a las historietas que nos van inundando el panorama de actualidad: los políticos siguen haciendo de las suyas (machacar a las víctimas del terrorismo, por ejemplo); los asimilados, con o sin ceja, lo mismo (un estúpido "paseo de la fama" donde, ni son todos los que están -aunque casi, todo hay que decirlo-, ni están todos los que son), pero con factura a cuenta de Loterías del Estado, es decir, de nuestros bolsillos. ¡Con la que está cayendo, y siguen tirando el dinero!
Los deportistas, como siempre: éxito va, éxito viene, y aguantando el chaparrón de los chupacámara profesionales. bien sean directivos, bien sean políticos (a este paso, el Kun terminará en Italia, malvendido y frustrado, y se lo tendrá merecido por no plantar cara y hacer lo que le pide el cuerpo -que es no hacer caso de lo que diga su suegro, por cierto-; él sabrá...)
Eso sí, a los "medios de aborregación de masas" se les da de miedo el desviar la atención hacia cosas mucho más sublimes, como la boda de Alberto (¿a quién le importa lo que haga semejante mastuerzo?) o si va a ir representación de la Casa Real española. Total, como nos quiere tanto el gachó...
Pues eso, que todo sigue igual, y que no tiene pinta de cambiar. Zapatero sigue aferrado al cargo, aunque hace tiempo que tendría que haberlo dejado (de hecho, nunca debería haberlo cogido, pero eso es otra historia); Mariano sique "arrioleando" de lo lindo, con lo que algún día hará algo, no sé, como sonarse en público y se quedará esperando recibir una ovación por el esfuerzo; los "cayolaros" de Izquierda hUndida intentando fastidiar al PP allá donde puedan, aún a sabiendas de que cualquier sitio donde mande el PSOE está abocado a la ruina más o menos inmediata (y con ellos de palmeros, of course); UPyD, intentando no sólo ser honrados, que lo son, sino que lo parezca a todas luces y taquígrafos; los nacionalistas, a trincar, que es lo suyo desde antes de nacer, y Bildu... a vivir del cuento, que son dos días (eso sí, el cuento nos puede salir por un ojo, o los dos, o los tres, si a eso vamos)
¿Y los perroflautas indignados con todos menos con el PSOE? Pues a la suya, a montarse, ahora, unas "marchas" sobre Madrid, a ver si consiguen, no sé, que los pille una insolación o algo así (suponiendo que realmente hagan todos los kilómetros a pie, que ya lo dudo) Con lo que llega el momento de preguntarse y preguntar: ¿Quién está pagando todo este embrollo? Aparte de los comerciantes arruinados (o casi), me da que lo estamos pagando entre todos los que contribuimos con nuestros impuestos, porque si no, es imposible que un montóon de gente "sin recursos" se puedan permitir el lujo de estar más de un mes de marcheta. Y no me hablen de la solidaridad de la gente que se encuentran por el camino, que buenos están los tiempos para estas cosas... ¿Los Fondos Reservados de Interior otra vez? Al fin y al cabo, el Ministro del Interior fue Portavoz del Gobierno de los GAL, y algo aprendería del asunto entonces, digo yo.
Del Debate sobre el Estado de la Nación hablaremos en otro momento, que ahora me da la risa y retiembla todo el teclado.
Esto sólo se arregla con unas buenas elecciones, ya, ya mismito, mejor convocadas hoy que mañana.
lunes, 27 de junio de 2011
Seguimos con la historia: primeros viajes
Y no, no pienso dar una clase, ni nada por el estilo. Pero es que, aprovechando que está rumiando las últimas novedades del panorama político-festivo de la cosa, a mí me ha dado tiempo a ordenar un poco mis perrunas ideas, y he encontrado hueco para escribirlas. Y aquí estoy.
Aparte del viaje inaugural, aquél en que me metieron dentro de una caja de cartón, hubo alguno más en aquellos primeros días de mi vida con ellos. Recuerdo especialmente uno que hicimos, en compañía de otros ellos (muy divertidos, por cierto, pues no paraban de jugar conmigo y de hacerme mimos) a un lugar que les oí llamar "Cuenca", o algo así. Salimos por la mañana, estuvimos unas horas en el coche, y llegamos a un sitio en el que hacía mucho calor, porque estábamos en julio. Aunque, bien mirado, la cosa no fue tan grave, porque estuvieron llevándome de sombra en sombra, y de vez en cuando me cogían en brazos para que no me cansara (curioso el asunto, porque había que ver cómo resoplaba alguno de ellos al subir una cuesta, por ejemplo, mientras yo iba tan fresco)
Luego volvimos a subir al coche, y llegamos a un sitio que llamaban "Ciudad Encantada" (aunque yo no vi ninguna casa, y no demasiadas personas: ¡hay que ver cómo son estos humanos!) Aquí el paseo fue bastante largo y cansado, por un sitio lleno de tierra, y matojos, y muchas piedras, y cuestas para subir y bajar, y todo eso que, después de un rato, acaba hartando, porque es siempre lo mismo (al menos, desde mi perspectiva, a 30 centímetros del suelo)
Después, vuelta al coche, y a casa a dormir.
El otro viaje que recuerdo de estos primeros tiempos, y que luego se ha repetido todos los años, es a la "playa", un sitio donde hace calor, ellos están vestidos con unas ropas muy extrañas todo el tiempo (yo creía que su piel era de muchos colores, y que se la cambiaban todos los días, haste que los vi en la "playa" y descubrí que se ponen pieles de colores encima de su piel, que es más bien blanquita -como la de mi barriga, más o menos-) Pero bueno, es que son muy raros, ¡qué le vamos a hacer!
Aquí los paseos eran más largos, pero con mucho más calor, aunque de vez en cuando me acercaban a una "fuente" para beber agua, y me aficioné a beber a chorro, cosa que les hace mucha gracia (a mí, no tanta cuando el agua me entra por la nariz) Y aquí me empecé a encontrar con muchos otros como yo, aunque de distintos tamaños (algunos más pequeños; otros, la mayoría, más grandes, pues yo era todavía un cachorro), e incluso hice una "amiga" (según ellos, pues ese término no tiene mucho significado para mí) llamada "Tinka". Ya es casualidad, ya. La verdad es que no recuerdo mucho de ella, pues nos vimos un par de veces. Solamente, que era más o menos de mi tamaño, y que le gustaba jugar y mover la cola.
Y esto es todo, en cuanto a viajes. Que son muy cansados, que acabas hasta las orejas, que estás deseando parar para bajarte del coche y estirar las patas y marcar un poco el territorio nuevo y... Pero bueno, creo que eso mismo les pasa a los humanos (aunque, ahora que lo pienso, nunca les he visto marcar el territorio...) Lo dicho: son muy raros, pero que muy raros, estos humanos.
¡Vaya, ya se ha despertado! Otro día seguiré contándoos mis cosas.
Aparte del viaje inaugural, aquél en que me metieron dentro de una caja de cartón, hubo alguno más en aquellos primeros días de mi vida con ellos. Recuerdo especialmente uno que hicimos, en compañía de otros ellos (muy divertidos, por cierto, pues no paraban de jugar conmigo y de hacerme mimos) a un lugar que les oí llamar "Cuenca", o algo así. Salimos por la mañana, estuvimos unas horas en el coche, y llegamos a un sitio en el que hacía mucho calor, porque estábamos en julio. Aunque, bien mirado, la cosa no fue tan grave, porque estuvieron llevándome de sombra en sombra, y de vez en cuando me cogían en brazos para que no me cansara (curioso el asunto, porque había que ver cómo resoplaba alguno de ellos al subir una cuesta, por ejemplo, mientras yo iba tan fresco)
Luego volvimos a subir al coche, y llegamos a un sitio que llamaban "Ciudad Encantada" (aunque yo no vi ninguna casa, y no demasiadas personas: ¡hay que ver cómo son estos humanos!) Aquí el paseo fue bastante largo y cansado, por un sitio lleno de tierra, y matojos, y muchas piedras, y cuestas para subir y bajar, y todo eso que, después de un rato, acaba hartando, porque es siempre lo mismo (al menos, desde mi perspectiva, a 30 centímetros del suelo)
Después, vuelta al coche, y a casa a dormir.
El otro viaje que recuerdo de estos primeros tiempos, y que luego se ha repetido todos los años, es a la "playa", un sitio donde hace calor, ellos están vestidos con unas ropas muy extrañas todo el tiempo (yo creía que su piel era de muchos colores, y que se la cambiaban todos los días, haste que los vi en la "playa" y descubrí que se ponen pieles de colores encima de su piel, que es más bien blanquita -como la de mi barriga, más o menos-) Pero bueno, es que son muy raros, ¡qué le vamos a hacer!
Aquí los paseos eran más largos, pero con mucho más calor, aunque de vez en cuando me acercaban a una "fuente" para beber agua, y me aficioné a beber a chorro, cosa que les hace mucha gracia (a mí, no tanta cuando el agua me entra por la nariz) Y aquí me empecé a encontrar con muchos otros como yo, aunque de distintos tamaños (algunos más pequeños; otros, la mayoría, más grandes, pues yo era todavía un cachorro), e incluso hice una "amiga" (según ellos, pues ese término no tiene mucho significado para mí) llamada "Tinka". Ya es casualidad, ya. La verdad es que no recuerdo mucho de ella, pues nos vimos un par de veces. Solamente, que era más o menos de mi tamaño, y que le gustaba jugar y mover la cola.
Y esto es todo, en cuanto a viajes. Que son muy cansados, que acabas hasta las orejas, que estás deseando parar para bajarte del coche y estirar las patas y marcar un poco el territorio nuevo y... Pero bueno, creo que eso mismo les pasa a los humanos (aunque, ahora que lo pienso, nunca les he visto marcar el territorio...) Lo dicho: son muy raros, pero que muy raros, estos humanos.
¡Vaya, ya se ha despertado! Otro día seguiré contándoos mis cosas.
miércoles, 22 de junio de 2011
Los Goya no serán niños
Ante todo, una puntualización: no soy abogado, y el mundo del Derecho es, para mí, la cosa más retorcida del Universo; además, suelo reírme a mandíbula batiente con los chistes que ponen a parir o revelan la "inteligencia" de los que ejercen esa -dicen- innoble profesión.
Sentado esto, quería comentar la última de la Academia del Cine, impidiendo que los menores de 16 años puedan optar a (u obtener) una estatuilla, aunque sus interpretaciones dejen totalmente en mantillas las de cualquiera de sus oponentes "mayores". Y aduce, el presidente de la cosa, que es porque no están preparados para asumir "circunstancias legales no exigibles a un menor". Vale, muy bien, de acuerdo. A un menor, precisamente en razón de su corta edad, no puedes exigirle que tome decisiones que muchas veces cuesta tomar a los adultos, o que intervenga en ellas. Pero la minoría de edad es una enfermedad que se cura fácilmente, cumpliendo años.
Por esto, pienso que, en esta ocasión, el presidente, la Academia, y los abogados ad hoc podrían haberse marcado un tanto magnífico, dejando pendiente la incorporación "con todos sus derechos y obligaciones", hasta cumplir 16 ó 18 años, a los menores que pudieran obtener un cabezón en las próximas ediciones. Es decir, miembros de iure, pero no de facto (por utilizar los latinajos de los leguleyos). Y se continuarían premiando los buenos trabajos y los buenos haceres de la nueva generación, que viene pisando fuerte. Porque siempre será preferible un Goya a un chaval, que a un "mayor de edad" porque no quedaba otro al que dárselo, digo yo...
Aunque, bien pensado, mejor que no lo hagan así, no sea que dentro de unos años la Academia solamente tenga miembros infantiles, y a ver quién queda para pedirle las subvenciones al ministro/a de turno.
Sentado esto, quería comentar la última de la Academia del Cine, impidiendo que los menores de 16 años puedan optar a (u obtener) una estatuilla, aunque sus interpretaciones dejen totalmente en mantillas las de cualquiera de sus oponentes "mayores". Y aduce, el presidente de la cosa, que es porque no están preparados para asumir "circunstancias legales no exigibles a un menor". Vale, muy bien, de acuerdo. A un menor, precisamente en razón de su corta edad, no puedes exigirle que tome decisiones que muchas veces cuesta tomar a los adultos, o que intervenga en ellas. Pero la minoría de edad es una enfermedad que se cura fácilmente, cumpliendo años.
Por esto, pienso que, en esta ocasión, el presidente, la Academia, y los abogados ad hoc podrían haberse marcado un tanto magnífico, dejando pendiente la incorporación "con todos sus derechos y obligaciones", hasta cumplir 16 ó 18 años, a los menores que pudieran obtener un cabezón en las próximas ediciones. Es decir, miembros de iure, pero no de facto (por utilizar los latinajos de los leguleyos). Y se continuarían premiando los buenos trabajos y los buenos haceres de la nueva generación, que viene pisando fuerte. Porque siempre será preferible un Goya a un chaval, que a un "mayor de edad" porque no quedaba otro al que dárselo, digo yo...
Aunque, bien pensado, mejor que no lo hagan así, no sea que dentro de unos años la Academia solamente tenga miembros infantiles, y a ver quién queda para pedirle las subvenciones al ministro/a de turno.
martes, 21 de junio de 2011
Extremadura, mi amor
Reconozco que he visitado poco esta región de España, aunque lo que recuerdo sigue maravillando mis sentidos. Campos verdes, campos secos, vegas inmensas, montes escarpados, puertos de montaña traicioneros (entonces), malas carreteras (entonces también), y gente, poca gente, pero generalmente amable con el viajero.
Esto no tendría nada de particular (estas características, o muy parecidas, las podemos encontrar en casi cualquier otro rincón de España -salvo lo de la gente: hay lugares con mucha menos, y otros con muchísima más-), si no fuera porque, ahora que casi se han decidido a dar el salto hacia adelante (un puñado de votos tiene la culpa), vayan a ser los que nunca se han preocupado por aquella tierra, aquellos para los que Extremadura no es más que un cierto número de diputados en el Congreso, o un montón de dinero en las cuentas oficiales (para gastar a más y mejor, claro está), aquellos, digo, vayan a decidir en contra de la voluntad mayoritaria expresada en las urnas. Y esa voluntad, pese a quien pese, ha decidido que confía más en el PP que en el PSOE (que en Izquierda hUndida no confían ni ellos mismos)
Así que aterroriza escuchar al señor Lara decir aquello de que "la voluntad mayoritaria es que gobierne la izquierda". Falso, más que un euro de chocolate. Porque, si los extremeños hubieran querido eso, habrían concedido sus votos al candidato a la reelección, y no al aspirante "popular". Pero ya se sabe que, como en España la izquierda siempre ha sido muy democrática (por los co...), van a expedientar, posiblemente expulsar, a los diputados electos que tienen la osadía de respetar la voluntad del pueblo, y a sustituirlos por los siguientes, o los subsiguientes, o más allá, hasta que encuentren a quien sea lo bastante dócil como para plegarse a los deseos de Cayo "el demócrata". Y al pueblo, que le den... como de costumbre (no hay más que fijarse en los modelos favoritos de esta patulea: Cuba, China, Venezuela, Corea del Norte. Lugares donde, casualmente, el pueblo tiene mucho que decir... ante la policía, evidentemente)
Y si no lo consiguen a la primera, seguro que encuentran dos docenas de perroflautas indignados, dispuestos a montar la bronca ante la sede del parlamento extremeño, o delante de las casas de los díscolos. A ver, que todavía queda mucha porquería que tapar, esconder o tirar, que no da tiempo a limpiar casi treinta años de chanchullos en unas pocas semanas...
Al final, los perroflautas van a tener razón (y es todo lo que van a conseguir de mí) en una cosa: hay que hacer una limpieza a fondo de todo el sistema político, y empezar a mandar gente (muuuuucha gente) a su casa, a hacer calceta o a escribir sus memorias, que hay mercado para eso y más (la editorial amiga ya está afilando las rotativas, ¡faltaría más!)
Pues eso, que espero y deseo que los extremeños tengan ocasión de comprobar cómo se gobierna desde otro punto de vista. Y, si al final no les gusta, nuevo cambio en las próximas elecciones, que para eso se inventó la democracia.
Esto no tendría nada de particular (estas características, o muy parecidas, las podemos encontrar en casi cualquier otro rincón de España -salvo lo de la gente: hay lugares con mucha menos, y otros con muchísima más-), si no fuera porque, ahora que casi se han decidido a dar el salto hacia adelante (un puñado de votos tiene la culpa), vayan a ser los que nunca se han preocupado por aquella tierra, aquellos para los que Extremadura no es más que un cierto número de diputados en el Congreso, o un montón de dinero en las cuentas oficiales (para gastar a más y mejor, claro está), aquellos, digo, vayan a decidir en contra de la voluntad mayoritaria expresada en las urnas. Y esa voluntad, pese a quien pese, ha decidido que confía más en el PP que en el PSOE (que en Izquierda hUndida no confían ni ellos mismos)
Así que aterroriza escuchar al señor Lara decir aquello de que "la voluntad mayoritaria es que gobierne la izquierda". Falso, más que un euro de chocolate. Porque, si los extremeños hubieran querido eso, habrían concedido sus votos al candidato a la reelección, y no al aspirante "popular". Pero ya se sabe que, como en España la izquierda siempre ha sido muy democrática (por los co...), van a expedientar, posiblemente expulsar, a los diputados electos que tienen la osadía de respetar la voluntad del pueblo, y a sustituirlos por los siguientes, o los subsiguientes, o más allá, hasta que encuentren a quien sea lo bastante dócil como para plegarse a los deseos de Cayo "el demócrata". Y al pueblo, que le den... como de costumbre (no hay más que fijarse en los modelos favoritos de esta patulea: Cuba, China, Venezuela, Corea del Norte. Lugares donde, casualmente, el pueblo tiene mucho que decir... ante la policía, evidentemente)
Y si no lo consiguen a la primera, seguro que encuentran dos docenas de perroflautas indignados, dispuestos a montar la bronca ante la sede del parlamento extremeño, o delante de las casas de los díscolos. A ver, que todavía queda mucha porquería que tapar, esconder o tirar, que no da tiempo a limpiar casi treinta años de chanchullos en unas pocas semanas...
Al final, los perroflautas van a tener razón (y es todo lo que van a conseguir de mí) en una cosa: hay que hacer una limpieza a fondo de todo el sistema político, y empezar a mandar gente (muuuuucha gente) a su casa, a hacer calceta o a escribir sus memorias, que hay mercado para eso y más (la editorial amiga ya está afilando las rotativas, ¡faltaría más!)
Pues eso, que espero y deseo que los extremeños tengan ocasión de comprobar cómo se gobierna desde otro punto de vista. Y, si al final no les gusta, nuevo cambio en las próximas elecciones, que para eso se inventó la democracia.
miércoles, 15 de junio de 2011
Los indignados y la convivencia
Tenía la sana intención de dar por zanjado el asunto de los "indignados", pero es que no me dejan. El hecho de que la cosa esté derivando en un problema de ordenanzas municipales y de orden público, a sus responsables (alcaldes permisivos y Rubalcabas instigadores), que parece que ya se van molestando porque se les instalen debajo o delante de sus casas (la carta del hijo de Gallardón, en El País, no tiene desperdicio)
Pero hay gente, a veces cercana, que no entiende aquello de que "tu libertad termina donde empieza la mía", y se molestan porque de vez en cuando se me escape algún comentario, más o menos jocoso, acerca de los "okupas" de Sol o de cualquier otro sitio, y no saben tomarse las cosas con humor. También están otros, también cercanos, que comparten, complementan o aumentan los puntos de vista de mi percepción, lo que nos enriquece a todos.
Así pues, y con permiso expreso del autor, reproduzco el correo que he recibido hoy, en el que se expone, con mucha claridad, el sentir de muchas (pero muchas, oiga) personas en este país. Las acotaciones en rojo son mías:
Pero hay gente, a veces cercana, que no entiende aquello de que "tu libertad termina donde empieza la mía", y se molestan porque de vez en cuando se me escape algún comentario, más o menos jocoso, acerca de los "okupas" de Sol o de cualquier otro sitio, y no saben tomarse las cosas con humor. También están otros, también cercanos, que comparten, complementan o aumentan los puntos de vista de mi percepción, lo que nos enriquece a todos.
Así pues, y con permiso expreso del autor, reproduzco el correo que he recibido hoy, en el que se expone, con mucha claridad, el sentir de muchas (pero muchas, oiga) personas en este país. Las acotaciones en rojo son mías:
Sobre los “indignados”:
- “Democraciarealya” abandonó la acampada de Sol mucho antes de su levantamiento “oficial”. ¿Quiénes son los que quedan allí, entonces?
- Montar, por las bravas, campamentos, barracones informativos, etc., sin cumplir las ordenanzas municipales y la normativa en vigor no es democracia, es imposición. Aparte de una falta administrativa, en el mejor de los casos.
- No querer sino que se cumplan tus exigencias sin dialogar con nadie no es democracia, es imposición.
- Entrar a un supermercado a por “alimentos básicos” para llevárselos sin pagar y no permitir la entrada al público no es democracia, es robar y retener ilegalmente a las personas (dos delitos). En Murcia, ¿recuerdan?
- Montar un campamento y dejar 17 toneladas de basura al marcharse no es democracia, es ser unos cerdos.
- Desalojar la Puerta del Sol y cortar, inmediatamente, la Gran Vía no es democracia, es joder al prójimo… que está tan indignado como tú y, a pesar de ello, cumple las normas.
- Decidir, por mayoría, que el campamento se queda y quedarse; pero decidir, por mayoría, que el campamento se levanta ¡Y quedarse! No es democracia. Es anarquía.
- Intentar tomar la sede de la soberanía popular- el Congreso de los Diputados- al asalto no es democracia, es un delito. Y van…
- Insultar a los concejales que han sido elegidos libremente por el 65% de la población sólo porque son políticos, no es democracia. Es “barriobajerismo” y más anarquía. Y un delito de injurias. Otro.
- Pero lo peor: proponer (mejor: tratar de imponer) en un manifiesto 4 puntos que, desde hace más de 3 años, lleva uno de los partidos políticos a los que tanto detestan (En este caso, UPyD, pero podría haber sido "casi" cualquier otro) no es democracia: es ser necios
El movimiento se inició de forma, quiero creer, espontánea; y con una base noble y sincera. Por eso despertó las simpatías de la gente. Pero desde hace semanas se ha convertido en un caldo de cultivo donde los “anti-sistema” crecen a sus anchas, amparados por una causa que no es la suya; simplemente se aprovechan de ella. Y todo ante la cobardía de un Ministro de Interior (Rubalcaba, ¿les suena?) que mira más por su futuro político que por hacer respetar la Ley. Y es que el derecho de manifestación no es incompatible con el cumplimiento de las normas de funcionamiento, convivencia y respeto establecidas. ¿Qué son mejorables? Pues manifiestamente sí. Pero, de momento, son las que hay y hasta que las cambiemos siguiendo los cauces que marca la Ley, todos estamos obligados a cumplirlas.
Solo puedo obtener una conclusión de este asunto: me trae muy malos recuerdos, de ciertas épocas del siglo pasado, el hecho de que un grupo de gente agarre la bandera de “su” democracia y, mediante imposiciones y actos de violencia verbal e intelectual (en algunos casos también física), traten de cambiar o -peor aún, instaurar- un sistema a su medida sin respetar lo que el resto, los que acudieron a votar, decidieron: que los políticos sí les representan; que las cosas que están mal hay que cambiarlas, sí, pero desde el Estado de Derecho.
Yo no podría haberlo dicho mejor, ni más claro... Gracias, Paco.
jueves, 9 de junio de 2011
Hoy luce el sol
Después de casi una semana de apenas echarle el ojo más que de pasada, tímido, escondido entre las nubes, hoy luce el sol: radiante, majestuoso, en lo suyo de estas fechas. Lástima, porque habría hecho falta que estuviera oculto unos días más (calculo que con dos o tres habría bastado) para que, finalmente, los progratas mugrientos de la plaza del Sol se hubieran terminado de hartar y hubieran vuelto a sus cubiles. Pero, por desgracia, los vamos a tener que aguantar una temporada más, ahora que les han llegado nuevas órdenes. Porque la "manifestación" de ayer, de la plaza del Sol hasta la puerta del Congreso de los Diputados, ya la podrían haber hecho el día 17 de mayo, o el 19, o el 24, 25 y 26... es decir, cualquiera de los días en que sus señorías se dignan ir a trabajar (si es que van, claro) Pero no, tuvo que ser ayer, y con amenazas de hacer más.
Pero no, estaba claro que las órdenes, una vez superadas y enterradas las intenciones iniciales, eran otras: montar bronca y molestar, sobre todo molestar, a los ciudadanos, en general, y a una ciudadana en particular. ¡Para lo que les ha servido! Pero está claro que toda esta patulea de hijos de la LOGSE no han estudiado Historia, y si la estudiaron no la aprendieron (ni la aprehendieron), puesto que hasta Napoleón se tuvo que dar cuenta de que los madrileños no son como el resto de los mortales. Y después de Napoleón, otros muchos, incluido uno que no se atrevió a entrar en Madrid hasta que finalizó la guerra... ¿Por qué sería?
El caso es que, si desde el principio hubieran dirigido su indignación contra los auténticos responsables, con manifestaciones y acampadas delante del Ministerio del Interior, del Palacio de la Moncloa, del Ministerio de Economía o del Banco de España (es decir, delante de las casas de los que se han hartado de mentir, al punto de que ya no saben cuándo dicen verdad ni ellos mismos), estoy seguro de que los apoyos habrían crecido, en vez de menguar, y tal vez, sólo tal vez, la situación podría haberse movido.
Ahora ya es tarde. Ahora ya no se lo creen ni ellos mismos, los que lo organizaron y los que lo manipularon. Y cada día que pasa es más tarde para buscar una salida digna a todo este embrollo.
Una última cosa, dirigida a comerciantes y vecinos de la plaza del Sol: la próxima vez que se monte una cosa así, deberían pensarse muy bien si los apoyan (como hicieron al principio, ¿recuerdan?), que luego estsas cosas crecen, y los negocios se van a pique, y las calles se convierten en estercoleros, y los turistas se van a otro sitio, y... ¿para qué seguir? en el pecado llevan la penitencia, aunque ésta sea desmesurada.
Por cierto: el remarcado de plaza del Sol viene a cuento de lo único que parecía preocupar a los mugrientos mediáticos: renombrar las cosas para que pareciera que se hacía algo. Ahí también se les vio el plumero. Benditos de Dios vayan, y que en sus casas vayan preparando el Zotal, que esto no se quita sólo con agua y jabón.
¡Ah! Se me olvidaba: Hoy luce el sol, y mañana, también.
Pero no, estaba claro que las órdenes, una vez superadas y enterradas las intenciones iniciales, eran otras: montar bronca y molestar, sobre todo molestar, a los ciudadanos, en general, y a una ciudadana en particular. ¡Para lo que les ha servido! Pero está claro que toda esta patulea de hijos de la LOGSE no han estudiado Historia, y si la estudiaron no la aprendieron (ni la aprehendieron), puesto que hasta Napoleón se tuvo que dar cuenta de que los madrileños no son como el resto de los mortales. Y después de Napoleón, otros muchos, incluido uno que no se atrevió a entrar en Madrid hasta que finalizó la guerra... ¿Por qué sería?
El caso es que, si desde el principio hubieran dirigido su indignación contra los auténticos responsables, con manifestaciones y acampadas delante del Ministerio del Interior, del Palacio de la Moncloa, del Ministerio de Economía o del Banco de España (es decir, delante de las casas de los que se han hartado de mentir, al punto de que ya no saben cuándo dicen verdad ni ellos mismos), estoy seguro de que los apoyos habrían crecido, en vez de menguar, y tal vez, sólo tal vez, la situación podría haberse movido.
Ahora ya es tarde. Ahora ya no se lo creen ni ellos mismos, los que lo organizaron y los que lo manipularon. Y cada día que pasa es más tarde para buscar una salida digna a todo este embrollo.
Una última cosa, dirigida a comerciantes y vecinos de la plaza del Sol: la próxima vez que se monte una cosa así, deberían pensarse muy bien si los apoyan (como hicieron al principio, ¿recuerdan?), que luego estsas cosas crecen, y los negocios se van a pique, y las calles se convierten en estercoleros, y los turistas se van a otro sitio, y... ¿para qué seguir? en el pecado llevan la penitencia, aunque ésta sea desmesurada.
Por cierto: el remarcado de plaza del Sol viene a cuento de lo único que parecía preocupar a los mugrientos mediáticos: renombrar las cosas para que pareciera que se hacía algo. Ahí también se les vio el plumero. Benditos de Dios vayan, y que en sus casas vayan preparando el Zotal, que esto no se quita sólo con agua y jabón.
¡Ah! Se me olvidaba: Hoy luce el sol, y mañana, también.
miércoles, 8 de junio de 2011
Hoy no me apetece...
... hablar de la vida (más o menos perra) de mi perro, porque bastante os estoy dando la vara con sus cosas, que no dejan de ser las mías, de alguna manera. Pero todo tiene un límite, y el punto de vista a treinta centímetros del suelo a veces no es el más idóneo para contar cosas que suceden a más de metro y medio. Digamos que la perspectiva es un poco distinta.
... hablar de los "indignados", de la plaza del Sol, de la plaza de Cataluña o de donde sea, porque ya han trascendido del estado de indignación al de delincuencia pura y dura (véase en Murcia, sin ir más lejos), de tal modo que, si levantara la cabeza, Ortega volvería a decir "No es eso, no es eso". Nunca tuvieron un Norte definido, salvo el marcado desde algún lugar del Paseo de la Castellana, pero ya lo han perdido definitivamente. A estas alturas, y visto el mugriento éxito conseguido, lo mejor que pueden hacer es volver a sus casas, darse una ducha el que acostumbre a ello, y dejar de dar por el sitio al personal (curiosamente, los más perjudicados por toda esta movida son trabajadores...)
... hablar de los políticos, los que salen y los que entran. Porque todas estas historias de papeles que "desaparecen" son, como mínimo, absurdas. Sin contar que resulta chocante que una persona pueda convertir su despacho oficial en su oficina particular, visto el volumen de las bolsas de basura que salían en furgonetas de las sedes de ciertas consejerías, o ayuntamientos, o lo que sea. Con lo fácil que resultaría legislar el que, desde la convocatoria de elecciones hasta la toma de posesión del nuevo equipo, los despachos y los ordenadores de TODOS los cargos elegibles y sus colaboradores más inmediatos quedaran bloqueados... ¿Que la Administración no puede dejar de funcionar? Generalmente, por no decir siempre, funciona con, y gracias a, los de a pie, no con los electos.
... hablar de los otros políticos, los que ni salen ni entran, ni están ni se les espera, pero no hacen más que enredar las cosas. Que si Mariano por aquí, que si Rubalcaba (me niego a llamarle Alfredo, sería como admitir que es una persona nueva, y no lo es) por allá, que si la Ministra de tal o cual por el otro lado (por cierto, en estos días, y muy a su pesar, nos hemos enterado de que Rosa Aguilar seguía siendo ministra de la cosa ambiental, campestre y marítima... ¿realmente había tomado posesión?), que si Gallardón por su palacio, que si Zapatero haciendo visitas al Barrio Gótico... ¡Qué hartazgo! ¿Es que nunca cambian los titulares de los telediarios?
... hablar del dinero de los políticos, el que tienen y el que se llevan (el que se lo lleve, claro). Porque, ¿qué tiene de raro el que a Barreda ahora se le descubra un patrimonio parecido al de Bono? ¿qué tiene de raro el que ahora, además, tengamos que pagarle unos retiros muy sustanciosos a todos los políticos (en su mayoría socialistas) que cesan o van a cesar en su actividad (¡aleluya!) inmediatamente? ¿qué tiene de raro que, en muchos lugares, no haya dinero para pagar a los proveedores, pero no falte para pagar las indemnizaciones y demás gabelas a los políticos? No lo tengo muy claro pero, partiendo de que los políticos son voluntarios (a nadie le obligan, creo yo), las indemnizaciones desmesuradas deberían ser suprimidas: que perciban lo mismo que cualquier trabajador despedido; todo lo más, y en atención a que han dedicado su tiempo a prestar un servicio público, que las empresas en las que estuvieran trabajando les reserven la plaza... Y el que no estuviera trabajando, a la cola del paro, como todo hijo de vecino.
... hablar de fútbol, aunque ayer la Selección Española (eso de "la Roja" me parece una gilipollez, porque ayer era "la Blanca" y nadie lo mencionó, y "la roja", ayer, era Venezuela) volvió a golear (a Chávez, que le den, por fanfarrón; como profeta, no tiene precio), el Madrid sigue a lo suyo, el Atlético bastante tiene con lo suyo, el Barça seguirá a lo suyo, y Villar ya no cabe en sí de gozo por lo suyo, sea eso lo que sea. De Blatter y Platini que hablen otros, que a mí me da grima sólo de pensar en ellos (y en lo suyo, claro)
En realidad, hoy no me apetece hablar, así que mejor dejo esto, a ver si la inspiración me vuelve mañana, o pasado, o la semana que viene.
... hablar de los "indignados", de la plaza del Sol, de la plaza de Cataluña o de donde sea, porque ya han trascendido del estado de indignación al de delincuencia pura y dura (véase en Murcia, sin ir más lejos), de tal modo que, si levantara la cabeza, Ortega volvería a decir "No es eso, no es eso". Nunca tuvieron un Norte definido, salvo el marcado desde algún lugar del Paseo de la Castellana, pero ya lo han perdido definitivamente. A estas alturas, y visto el mugriento éxito conseguido, lo mejor que pueden hacer es volver a sus casas, darse una ducha el que acostumbre a ello, y dejar de dar por el sitio al personal (curiosamente, los más perjudicados por toda esta movida son trabajadores...)
... hablar de los políticos, los que salen y los que entran. Porque todas estas historias de papeles que "desaparecen" son, como mínimo, absurdas. Sin contar que resulta chocante que una persona pueda convertir su despacho oficial en su oficina particular, visto el volumen de las bolsas de basura que salían en furgonetas de las sedes de ciertas consejerías, o ayuntamientos, o lo que sea. Con lo fácil que resultaría legislar el que, desde la convocatoria de elecciones hasta la toma de posesión del nuevo equipo, los despachos y los ordenadores de TODOS los cargos elegibles y sus colaboradores más inmediatos quedaran bloqueados... ¿Que la Administración no puede dejar de funcionar? Generalmente, por no decir siempre, funciona con, y gracias a, los de a pie, no con los electos.
... hablar de los otros políticos, los que ni salen ni entran, ni están ni se les espera, pero no hacen más que enredar las cosas. Que si Mariano por aquí, que si Rubalcaba (me niego a llamarle Alfredo, sería como admitir que es una persona nueva, y no lo es) por allá, que si la Ministra de tal o cual por el otro lado (por cierto, en estos días, y muy a su pesar, nos hemos enterado de que Rosa Aguilar seguía siendo ministra de la cosa ambiental, campestre y marítima... ¿realmente había tomado posesión?), que si Gallardón por su palacio, que si Zapatero haciendo visitas al Barrio Gótico... ¡Qué hartazgo! ¿Es que nunca cambian los titulares de los telediarios?
... hablar del dinero de los políticos, el que tienen y el que se llevan (el que se lo lleve, claro). Porque, ¿qué tiene de raro el que a Barreda ahora se le descubra un patrimonio parecido al de Bono? ¿qué tiene de raro el que ahora, además, tengamos que pagarle unos retiros muy sustanciosos a todos los políticos (en su mayoría socialistas) que cesan o van a cesar en su actividad (¡aleluya!) inmediatamente? ¿qué tiene de raro que, en muchos lugares, no haya dinero para pagar a los proveedores, pero no falte para pagar las indemnizaciones y demás gabelas a los políticos? No lo tengo muy claro pero, partiendo de que los políticos son voluntarios (a nadie le obligan, creo yo), las indemnizaciones desmesuradas deberían ser suprimidas: que perciban lo mismo que cualquier trabajador despedido; todo lo más, y en atención a que han dedicado su tiempo a prestar un servicio público, que las empresas en las que estuvieran trabajando les reserven la plaza... Y el que no estuviera trabajando, a la cola del paro, como todo hijo de vecino.
... hablar de fútbol, aunque ayer la Selección Española (eso de "la Roja" me parece una gilipollez, porque ayer era "la Blanca" y nadie lo mencionó, y "la roja", ayer, era Venezuela) volvió a golear (a Chávez, que le den, por fanfarrón; como profeta, no tiene precio), el Madrid sigue a lo suyo, el Atlético bastante tiene con lo suyo, el Barça seguirá a lo suyo, y Villar ya no cabe en sí de gozo por lo suyo, sea eso lo que sea. De Blatter y Platini que hablen otros, que a mí me da grima sólo de pensar en ellos (y en lo suyo, claro)
En realidad, hoy no me apetece hablar, así que mejor dejo esto, a ver si la inspiración me vuelve mañana, o pasado, o la semana que viene.
lunes, 6 de junio de 2011
Desde aquí, mis disculpas...
...a 5denoviembre y todos sus lectores, porque llevo toda la mañana intentando colgar un comentario (que ya no sé si va a esr de ayuda, visto lo visto) a su entrada de ayer, "Mi plantilla", y no hay manera. Cinco intentos llevo, y no sé por arte de qué o quién, lo que parecía grabado desaparece, una vez, y otra, y otra... El conejo de Duracell en versión blog, vamos.
Así que si, al final, aparece repetido varias veces el mismo comentario, no pienses que me he vuelto loco (un poco sí, pero poco), sino que, en mi desesperación, he intentado que saliera grabado en varias ocasiones. Al final, no sé si eso es bueno o malo, no sé si los gestores de la cosa ésta se darán cuenta del asunto, pero me queda la "satisfacción" de que dicho está, y escrito queda en algún sitio, por lo que me voy a citar a mí mismo, tal como intenté incluirlo la última vez; y si vale, vale.
Maravillas de la técnica, "el comentario anterior" ha desaparecido, pero aquí va de nuevo. Y no me pregunten, por favor, que hoy está la técnica un poco chunguilla...
Poca ayuda puede dar otro analfabeto en esto de la electrocomunicación, pero la experiencia (mala) a veces ayuda.
En un comentario que pude insertar el 26 de mayo, o así, tras 7 intentos, creí descubrir que el intríngulis del asunto consiste en que tienes que estar dado de alta en algún sitio, preferiblemente en Google o alguna de sus subsidiarias. De hecho, cuando incluí los datos de acceso de mi correo electrónico (los mismos que me permiten acceder al mi blog, por cierto), todo fueron caminos allanados. De las otras posibilidades, ni idea, aunque todas parecen tener en común el que tienes que proporcionar un "algo" para poder continuar... y con esto no estoy descubriendo nada nuevo o que ya no hayas/hayáis experimentado antes.
En definitiva, que la empresa mira por su casa, y que es una maravilla pertenecer al mundo Google. Y no es que me vaya mal con ellos, pero es que las restricciones, a veces, tocan un poco las narices. Por cierto, que ahora empiezo a explicarme el porqué de que tanta (?) gente me diga que ha comentado o va a comentar alguna de mis entradas, y luego aparezcan tan pocos comentarios...
P.S.: Es la quinta vez ya esta mañana, pero no desespero... O lo consigo, o lo consigo (versión actualizada del chufla, chufla...)
Así que si, al final, aparece repetido varias veces el mismo comentario, no pienses que me he vuelto loco (un poco sí, pero poco), sino que, en mi desesperación, he intentado que saliera grabado en varias ocasiones. Al final, no sé si eso es bueno o malo, no sé si los gestores de la cosa ésta se darán cuenta del asunto, pero me queda la "satisfacción" de que dicho está, y escrito queda en algún sitio, por lo que me voy a citar a mí mismo, tal como intenté incluirlo la última vez; y si vale, vale.
Maravillas de la técnica, "el comentario anterior" ha desaparecido, pero aquí va de nuevo. Y no me pregunten, por favor, que hoy está la técnica un poco chunguilla...
Poca ayuda puede dar otro analfabeto en esto de la electrocomunicación, pero la experiencia (mala) a veces ayuda.
En un comentario que pude insertar el 26 de mayo, o así, tras 7 intentos, creí descubrir que el intríngulis del asunto consiste en que tienes que estar dado de alta en algún sitio, preferiblemente en Google o alguna de sus subsidiarias. De hecho, cuando incluí los datos de acceso de mi correo electrónico (los mismos que me permiten acceder al mi blog, por cierto), todo fueron caminos allanados. De las otras posibilidades, ni idea, aunque todas parecen tener en común el que tienes que proporcionar un "algo" para poder continuar... y con esto no estoy descubriendo nada nuevo o que ya no hayas/hayáis experimentado antes.
En definitiva, que la empresa mira por su casa, y que es una maravilla pertenecer al mundo Google. Y no es que me vaya mal con ellos, pero es que las restricciones, a veces, tocan un poco las narices. Por cierto, que ahora empiezo a explicarme el porqué de que tanta (?) gente me diga que ha comentado o va a comentar alguna de mis entradas, y luego aparezcan tan pocos comentarios...
P.S.: Es la quinta vez ya esta mañana, pero no desespero... O lo consigo, o lo consigo (versión actualizada del chufla, chufla...)
Odio las tormentas
Y los ruidos fuertes, y los petardos, y la gente que da palmas y, en general, todo ruido que ataca y hiere mi sensibilidad auditiva perruna. ¡Qué le vamos a hacer! No soy un perro perfecto, y estas cosas me ponen muy nervioso, pero que mucho. Y ayer, ¡qué os voy a contar! Volvíamos de estar en el campo, tan tranquilos, ellos sentados en el coche, yo en mi hueco de la parte trasera, cuando ¡badabúm! ¡Brom, rebrom y requetebrom! Se montó la mundial en un momento, y yo me quería hacer pequeñito (aún más) para que no me alcanzara ese ruido terrible. Porque, al fin y al cabo, si cae agua es como si te bañaran, pero sin jabón y paseando, y además luego es muy divertido secarse arrastrándose por el suelo, o la alfombra, o el pantalón del primero que pille, o que me froten con una toalla. Pero los ruidos... Es que no los soporto.
Lo malo es que, según el tiempo que va llegando, empieza la época mala para mí, porque con el calor es cuando más ruido hay: que si tormentas, que si fiestas, que si cohetes, petardos y tracas, que si... ¡´Tiemblo sólo de pensar que se acerca San Lorenzo!
Lo malo es que, según el tiempo que va llegando, empieza la época mala para mí, porque con el calor es cuando más ruido hay: que si tormentas, que si fiestas, que si cohetes, petardos y tracas, que si... ¡´Tiemblo sólo de pensar que se acerca San Lorenzo!
viernes, 3 de junio de 2011
Se veía venir, y llegó
Esta mañana me he desayunado con la noticia (entre otras) de que algo así como "el Consejo feminista" de los acampados en la Puerta del Sol había tomado la determinación de retirarse de la "acampada", porque ha habido violaciones, abusos y no sé qué más cosas. Y esto, digan lo que digan, se veía venir.
Ante todo, y para que nadie malinterprete estas palabras, una puntualización: la violencia, venga de donde venga, y se dirija contra quien se dirija, no es aceptable, bajo ningún concepto.
Pero tenía que suceder que, con tal mezcolanza de personas, personillas, sujetos/as, sinvergüenzas de cualquier pelaje (políticos camuflados incluidos) y demás patulea, se hayan colado unos cuantos (o unos muchos, que la noticia no hablaba de cantidades, solamente de hechos) que se han decicado, o se dedican, a hacer su agosto en pleno mes de mayo. Eso, sin contar a carteristas, descuideros, atracadores y demás fauna por el estilo. No solamente han destrozado la vida de los comerciantes y el comercio de la zona, sino que también comienzan a destrozarse entre ellos. ¡Viva el paraíso anarco-socialista!
Por cierto, la noticia no contaba si habían presentado las correspondientes denuncias ante las autoridades... ¡Qué tonto soy! ¿Qué autoridades? ¿El Comité local, donde puede que esté incluido alguno de los asaltantes? ¿La Policía, esa misma sobre la que echan pestes, insultos y piedras a la menor oportunidad? La verdad, para este viaje no hacían falta tantas alforjas.
Ya puestos, aviso (a la gente en general, porque las autoridades ni están, ni se las espera): en previsión de que se produzcan desalojos más o menos inmediatos, ya están buscando nuevos lugares, más o mucho más notorios que los actuales, para montar nuevas "acampadas". Así que si usted vive en las proximidades de una plaza céntrica y visible, váyase preparando...
Ante todo, y para que nadie malinterprete estas palabras, una puntualización: la violencia, venga de donde venga, y se dirija contra quien se dirija, no es aceptable, bajo ningún concepto.
Pero tenía que suceder que, con tal mezcolanza de personas, personillas, sujetos/as, sinvergüenzas de cualquier pelaje (políticos camuflados incluidos) y demás patulea, se hayan colado unos cuantos (o unos muchos, que la noticia no hablaba de cantidades, solamente de hechos) que se han decicado, o se dedican, a hacer su agosto en pleno mes de mayo. Eso, sin contar a carteristas, descuideros, atracadores y demás fauna por el estilo. No solamente han destrozado la vida de los comerciantes y el comercio de la zona, sino que también comienzan a destrozarse entre ellos. ¡Viva el paraíso anarco-socialista!
Por cierto, la noticia no contaba si habían presentado las correspondientes denuncias ante las autoridades... ¡Qué tonto soy! ¿Qué autoridades? ¿El Comité local, donde puede que esté incluido alguno de los asaltantes? ¿La Policía, esa misma sobre la que echan pestes, insultos y piedras a la menor oportunidad? La verdad, para este viaje no hacían falta tantas alforjas.
Ya puestos, aviso (a la gente en general, porque las autoridades ni están, ni se las espera): en previsión de que se produzcan desalojos más o menos inmediatos, ya están buscando nuevos lugares, más o mucho más notorios que los actuales, para montar nuevas "acampadas". Así que si usted vive en las proximidades de una plaza céntrica y visible, váyase preparando...
jueves, 2 de junio de 2011
La historia continúa
Comentaba el otro día mi encuentro con mis dueños, y tal. Hoy quiero hablar de más humanos que he ido conociendo en estos años, y que me gustan más o menos. Aunque, bien pensado, más que menos, siempre que me hagan un mimo o una caricia.
En casa, por supuesto, están mis cuatro dueños, aunque no todos lo han sido siempre, porque al principio, para mí, solamente estaba Él, luego Ella, después mamá, y al final él pequeño, más o menos por este orden. Y es que el macho alfa es el macho alfa, y los demás tienen que ganarse el puesto, ¡faltaría más! Pero, si me preguntas cómo están las cosas ahora, diría que sigue estando Él, y luego los otros tres, según me hagan más o menos caso, paseos incluidos por el campo o por la ciudad. Y me das lo mismo que mi dueña, según los papeles, sea ella. ¡Él es Él, y no hay más que hablar!
Tenemos una vecina que primero tuvo un gato, al que nunca tuve a menos de un metro de distancia, y que ahora tiene un perro ¡que me tiene miedo! Así que, por este lado, no puedo jugar mucho. Eso sí, cada vez que me asomo a su casa me da unas galletas que están muy ricas, así que intento ir siempre que me dejan.
Los humanos pequeños me gustan, en general, porque suelen ser cariñosos en la mayor parte de los casos (el otro día, una humana MUY pequeña se lanzó a acariciarme el lomo y la cabeza, y se marchó diciéndole a su mamá "es muy mono"); aunque hay otros que salen corriendo al verme o se esconden, como mi vecino. Pues ellos se lo pierden.
Luego está "la familia", es decir, los hermanos, padres, sobrinos, primos, cuñados y no sé qué mas de Ellos, a los que vemos de vez en cuando. Y la verdad es que, en la mayoría de los casos, me suelen hacer caricias y mimos, y juegan conmigo, aunque no entiendo muy bien por qué puedo jugar con algunos y no con otros... ¿Será cosa de la edad?
Después, los "vecinos", que son los que viven en otras casas del edificio donde vivimos nosotros, y que en la mayoría de los casos me dicen cosas amables, o me acarician. Todos, excepto una, que me odia (a mí y a todos los perros) y que saldría corriendo si no le pudiera el sentido del ridículo (esto no son palabras mías, que conste: ¿qué es eso del ridículo?)
Y luego están todos los humanos que nos encontramos en la calle, o en el campo, paseando a mis congéneres y que, como nosotros, son de todos los tamaños. Algunos no dejan que nos acerquemos a saludar, y de otros hay casi que salir huyendo. Pero tengo muchos amiguetes, como dicen Ellos, y me gusta jugar con la mayoría de ellos, aunque a los cachorros y a los jóvenes no les tengo mucho aprecio, porque son unos pesados y no respetan canas ni galones...
Para finalizar por hoy, comentaré que hay otro grupo de humanos al que no tengo muy claro, y es el de los veterinarios. Y no es que me traten mal, porque suelen ser cariñosos conmigo, pero es que raro es el día que vamos a ver a uno de estos que no salgo de allí con un pinchazo, o con un miedo tremendo porque me han subido a una mesa brillante, fría y muy resbaladiza, que no me gusta nada de nada. Así que a estos no sé si quererlos o no. Y es que, encima, casi nunca me dan una chuche... De los gatos hablaré otro día.
En casa, por supuesto, están mis cuatro dueños, aunque no todos lo han sido siempre, porque al principio, para mí, solamente estaba Él, luego Ella, después mamá, y al final él pequeño, más o menos por este orden. Y es que el macho alfa es el macho alfa, y los demás tienen que ganarse el puesto, ¡faltaría más! Pero, si me preguntas cómo están las cosas ahora, diría que sigue estando Él, y luego los otros tres, según me hagan más o menos caso, paseos incluidos por el campo o por la ciudad. Y me das lo mismo que mi dueña, según los papeles, sea ella. ¡Él es Él, y no hay más que hablar!
Tenemos una vecina que primero tuvo un gato, al que nunca tuve a menos de un metro de distancia, y que ahora tiene un perro ¡que me tiene miedo! Así que, por este lado, no puedo jugar mucho. Eso sí, cada vez que me asomo a su casa me da unas galletas que están muy ricas, así que intento ir siempre que me dejan.
Los humanos pequeños me gustan, en general, porque suelen ser cariñosos en la mayor parte de los casos (el otro día, una humana MUY pequeña se lanzó a acariciarme el lomo y la cabeza, y se marchó diciéndole a su mamá "es muy mono"); aunque hay otros que salen corriendo al verme o se esconden, como mi vecino. Pues ellos se lo pierden.
Luego está "la familia", es decir, los hermanos, padres, sobrinos, primos, cuñados y no sé qué mas de Ellos, a los que vemos de vez en cuando. Y la verdad es que, en la mayoría de los casos, me suelen hacer caricias y mimos, y juegan conmigo, aunque no entiendo muy bien por qué puedo jugar con algunos y no con otros... ¿Será cosa de la edad?
Después, los "vecinos", que son los que viven en otras casas del edificio donde vivimos nosotros, y que en la mayoría de los casos me dicen cosas amables, o me acarician. Todos, excepto una, que me odia (a mí y a todos los perros) y que saldría corriendo si no le pudiera el sentido del ridículo (esto no son palabras mías, que conste: ¿qué es eso del ridículo?)
Y luego están todos los humanos que nos encontramos en la calle, o en el campo, paseando a mis congéneres y que, como nosotros, son de todos los tamaños. Algunos no dejan que nos acerquemos a saludar, y de otros hay casi que salir huyendo. Pero tengo muchos amiguetes, como dicen Ellos, y me gusta jugar con la mayoría de ellos, aunque a los cachorros y a los jóvenes no les tengo mucho aprecio, porque son unos pesados y no respetan canas ni galones...
Para finalizar por hoy, comentaré que hay otro grupo de humanos al que no tengo muy claro, y es el de los veterinarios. Y no es que me traten mal, porque suelen ser cariñosos conmigo, pero es que raro es el día que vamos a ver a uno de estos que no salgo de allí con un pinchazo, o con un miedo tremendo porque me han subido a una mesa brillante, fría y muy resbaladiza, que no me gusta nada de nada. Así que a estos no sé si quererlos o no. Y es que, encima, casi nunca me dan una chuche... De los gatos hablaré otro día.
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