¡Hola! ¿Hay alguien? Ustedes perdonen, pero es que hemos estado un poquitín liados. Bueno, liado ÉL, que ha estado sin parar todos estos meses. Por mi parte, a mí me dio un jamacuco (así es como ÉL lo llama) que casi me lleva de paseo hasta el infinito y más allá... Pero bueno, cosas pasadas, veterinarios que conocen su oficio, y aquí estoy de nuevo, dispuesto a ladrar por cualquier esquina que se me ponga a tiro.
Ayer estuvieron todos muy ocupados dando saltos de un canal a otro en la tele. Que si el tenis, que si el fútbol, que si los coches... total, que no me hicieron caso más que para cortarme el pelo (que ya iba siendo hora: si sudara, estaría empapado todo el canino día) Y, al final, caritas de decepción. En fútbol, un empate, y gracias. En tenis, parece que hoy seguirá la cosa (total, sólo caía un poco de lluvia...) Estos humanos son más raros que un yo verde, por cierto: si no llueve, porque hay sequía, y si llueve, porque no pueden jugar al tenis. ¡A ver si se aclaran! Y en coches, parece que no hubo victoria...
Y, mientras tanto, yo estaba esperando que me hicieran un poco más de caso, pero ni por ésas: luego se pusieron a ver una película, y que si quieres arroz. A salir a las tantas, que es lo mejor del día, porque casi no hay gente por la calle, y hace menos calor, y yo puedo ir de un lado para otro sin tropezarme con otras personas.
Por cierto, que ÉL quiere escribir sobre no-sé-que de rescates, y economía, y gobierno, y RIP, y no sé que más. Pero será otro día, que ahira toca cerrar. ¡Que lo hubiera pensado antes!
¡Guau, guau! Será difícil que os libréis de mí, ¡he vuelto!
No hay comentarios:
Publicar un comentario