Que se dice pronto. Es una mezcla de lo más "cool", que dirían los modernos, pero es que sale solo...
Por partes. Él acaba de echar un vistazo a un artículo de un investigador australiano, en el que pone en duda la eficacia de beber dos litros de agua todos los días. De hecho, acaba por concluir que los mayores defensores de esto son, aparte de los dietistas "modernos", los envasadores y distribuidores de agua embotellada. Y que no hay razones médicas que apoyen la ingesta de agua por encima de la de otras bebidas, como té o café. Se me ocurre, a bote pronto, que no va a ser algo que sea primera página en diarios o telediarios, no sea que bajen los ingresos por publicidad... Si alguien tiene curiosidad por leer el artículo, aquí va el enlace: http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/azph.2012.36.issue-3/issuetoc Es uno de los dos del número de junio con acceso libre y gratuito, y no está nada mal el que de vayan derribando mitos... Y, por cierto, yo no necesito beber dos litros de agua al día, ni uno, ni medio. Necesito beber lo que me pide mi cuerpo, y nada más. Jamás bebo porque me lo impongan, ni Él, ni Ellos, ni la tele. ni nadie. Bebo lo que necesito, ni una gota más.
Nadal, Rafael: el más grande, y no por tamaño precisamente. Aunque Él no pudo ver el final de su victoria ante el serbio, se puso muy contento. Y no es para menos, según me cuenta, porque el chaval está haciendo historia en el deporte, mal que les pese a los gabachos, que llevan décadas sin rascar bola. Por cierto, que grande, grande (aunque no inmenso, que para eso hay armarios de tres cuerpos en la NBA), Gasol, su amigo del alma, quien estuvo allí, para desdicha de los naturales del país, que tuvieron que soportar la presencia de dos de los más grandes, deportiva y humanamente, y que además no son de los suyos... Lo siguiente, después de Wimbledon, serán los Juegos Olímpicos. Y ahí, además de sobarle el morro a los envidiosos de los gabachos, tal vez se pueda hacer que hociquen un poco también los brits, a ver si terminan de enterarse de que Gibraltar está donde está y es de quien es, no de quien ellos dicen...
Los guiñoles gabachos, pues eso... Ladran, luego cabalgamos. Que se jiben.
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