En otro blog (http://5denoviembre.blogspot.es/), el titular del asunto mencionaba una serie de cosas (Strauss-Kahn, Zapatero, las filias de la UEFA hacia el Barça...), y terminaba hablando de que, al final, todo se reduce a unos cuantos coros de grillos cantando a la luz de la luna (igualitos que los que se aglomeran a la luz de la luna llena en Madrid estos días, fíjese usted) Pero como las muchedumbres me dan un poco de grima, no podía dejar de comentar el asunto, allí y aquí (y me copio a mí mismo):
Ojo con los grillos, que suelen ser bastante tontos, en general, pero cuando se dejan llevar son como la langosta (y encima hacen mucho más ruido)
Que la mayoría de estos grillos de ahora no se ha dado cuenta de quién maneja los hilos, es evidente por sí mismo: no hay más que ver dónde están montando el jolgorio en Madrid (y encima se lo creen, ¡angelitos!)
Que la mayoría de los grillos de ahora tiene su vida resuelta (trabajo más o menos sumergido, techo donde cobijarse, papi/mami que paga las facturas del móvil o del buga o la fianza si llega el caso...) es también evidente, vistas las imágenes que pasan por las distintas teles: ¡la ropa "pijiprogre" vuelve a estar de moda, chicos y chicas!
Por cierto: ¿Alguien ha visto algo más estúpido que un "pacifista" vestido con ropa militar de camuflaje?
Que algunos grillos andan un poco despistados, porque se sienten incómodos, con su situación real de desamparo político, económico y social, entre tanto "antisistema de diseño", es también evidente: no hay mas que ver los distintos grupos que se forman dentro de las "concentraciones espontáneas"
Que el Gran Grillo es quien es, no se le escapa a casi nadie, pues no hay más que ver dónde ha mandado que se concentren sus grillitos... ¿O es que alguien se cree que, en Madrid, están en la Puerta del Sol porque ahí se les ve más? Igual de céntricas son las sedes del Ministerio de Hacienda (Alcalá o Castellana, tanto da) o del Banco de España (Cibeles), o del Ministerio de Trabajo (Nuevos Ministerios), o incluso del Ministerio del Interior (Castellana, junto a Colón). Para quien conozca Madrid, sabe de qué estoy hablando. Para quien no lo conozca mucho, los lugares son perfectamente céntricos, y tan visibles o más que la Puerta del Sol. Pero resulta que en esta última trabaja uno de los emblemas de la derechona, y está claro dónde está el enemigo... ¡Ay, Alfredo, cómo se te está viendo el plumero!
A lo que iba: no se dejen engañar, por favor. Es posible que el movimiento inicial fuera espontáneo, pero ya no lo es. Y, como ya he escuchado en alguna emisora desafecta, el Químico y sus secuaces están movilizando todo lo movilizable para captar el voto descontento (curiosamente, hacia la clase política, en general, y el Partido Socialista y el Gobierno, en particular)
Y lo mejor -lo peor, en realidad- del asunto es que se están dejando manipular (como de costumbre: ya se sabe que la cabra siempre tira al monte)
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