Estamos de puente, sí señor. Aunque no sé muy bien por qué, con la que está cayendo (todavía)
Lo ideal, en estas circunstancias, hubiera sido suprimir las dos fiestas y ¡hala! a trabajar todo el mundo. Pero, claro, a estas alturas, no se le puede pedir al Bobo Solemne que tome una decisión impopular (más), ni a Rajoy que tome alguna, porque aún no puede. Y además, ¿qué iban a hacer con los ágapes y celebraciones que ya estaban contratados? Evidentemente, no iban a invitar a los perroflautas indignados, no fueran a okupar el Congreso o el Senado.
Pues eso, que estamos de puente, en la mitad del arco, y que no sabemos por dónde nos van a salir en las Europas, ni en las Américas. Por este lado del charco parece que la Merkel y el Sarko lo tienen bastante claro, y hasta es posible que acierten con la fórmula. A ver si es verdad.
Pero, por allá, lo tienen bastante crudo, porque su propio BS no termina de dar en el clavo, y estos días de presentación de candidatos son de lo más hilarante (por no echarse a llorar, claro) Pero es que da cosa pensar que alguna vez pudiera llegar a ser inquilino de la Casa Blanca un sujeto como el Cowboy de Nueva York (para quien no lo haya visto, es un sujeto que se pasea por Manhattan en calzoncillos, botas y sombrero vaqueros, y perpetrando canciones con una guitarra) Bendita democracia, en la que cualquiera puede ser candidato, pero también maldita, porque permite candidaturas absolutamente estrafalarias, lo que, de alguna manera, deslegitima el propio sistema democrático. ¿Lo entienden? Yo, tampoco.
En fin, que pasado mañana podría ser que se pusieran los primeros peldaños de la nueva escalera del nuevo edificio europeo, y nuestro BS estará allí, en funciones, para verlo. Esperemos que no para gafarlo o, lo que sería peor, para fastidiarlo. No creo que le dejen, de todas formas, porque el gabacho y la teutona ya están hasta los mismísimos de hacer el canelo, y llevarán todo listo para que el resto del personal se fastidie las cervicales de tanto asentir, y a otra cosa. Si en vez del BS fuera RIP, igual las cosas no salían tan bien. Pero como eso no va a suceder jamás, por ese lado no tendremos pesadillas.
Un día de estos seguirá contándonos sus cosas el perro, que ahora anda en etapa de introspección, y no se le ocurre qué escribir. Si me dejara, yo le solucionaba la papeleta, pero es tan suyo...
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