Cinco años ya...
Pues sí, hace cinco años de la última entrada, y muchas cosas pasaron desde entonces. La fundamental para este blog, que su "titular virtual", Tinker, transitó al otro barrio por una enfermedad que no hubo forma de atajar, a pesar de los esfuerzos que se hicieron. Espero que, allá donde estés, estés disfrutando de la nieve acumulada en tus patas y en tus barbas, compañero.
Las otras cosas que han pasado en este país son de dominio público, y ahora no voy a recordarlas... al menos de momento. Tiempo habrá.
Si rescato de su siesta el blog es por necesidad (tengo que hacer una práctica de un curso on line sobre estas cosas de internet) y, ¿por qué no?, para retomar el contacto con el mundo digital, que el real está hecho un asquete. Así que, después de esta parrafada, intentaré hacer mis deberes y más adelante, tal vez, vuelva con las memorias (más bien historia) de mi añorado compañero. Que sigo autorizado a hacerlo, que conste.
Bienhallados todos los que os queráis reenganchar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario